En una madrugada de horror, dos adolescentes, de 12 y 13 años, fueron halladas sin vida sobre la parte superior de un tren en la estación Marcy Avenue, Brooklyn, aproximadamente a las 3:10 a. m., tras intentar lo que se conoce como “subway surfing”, una práctica peligrosa que consiste en montarse en el exterior de los vagones.

Qué se sabe sobre las víctimas
Según los informes de la Policía de Nueva York, las víctimas fueron identificadas como Zemfira Mukhtarov, de 12 años, y Ebba Morina, de 13 años. Zemfira probablemente conoció a la otra niña por redes sociales y formaba parte de un grupo de adolescentes que fueron vistos corriendo dentro del tren poco antes del accidente.
Ambas víctimas fueron encontradas inconscientes en el techo del tren y declaradas muertas en el lugar. Se cree que el acto fue parte de un reto viral impulsado por redes sociales, ya que el “subway surfing” ha ganado visibilidad en jóvenes como una forma peligrosa de buscar likes o fama momentánea.
Con este incidente se elevan a cinco las muertes en 2025 por prácticas similares en Nueva York, una cifra alarmante que iguala o incluso supera las estadísticas de años anteriores. People.com
El peligro creciente del “Subway Surfing”
Las autoridades, conmocionadas, han condenado el incidente y reforzado los mensajes públicos de prevención. El presidente de la Autoridad de Transporte de NYC, Demetrius Crichlow, calificó la práctica de “suicidio disfrazado” y pidió a padres, maestros y comunidades advertir sobre el peligro que implica subirse al techo de un tren en movimiento.
La policía indicó que disparó drones y reforzó vigilancia en puntos críticos del metro para disuadir este tipo de conductas peligrosas. Además, se han identificado y cuestionado a varios adolescentes que estaban en estación antes del hallazgo.
Expertos en transporte también han señalado la necesidad de combinar medidas físicas (como barreras de acceso) con programas de educación preventiva dirigidos a jóvenes, para desincentivar conductas extremas en redes sociales que puedan terminar en tragedia.
Reflexión final
Esta nueva pérdida nos recuerda que muchos jóvenes, en búsqueda de atención y validación en redes sociales, corren riesgos extremos sin dimensionar las consecuencias. El “subway surfing” no es una hazaña, es un juego mortal con consecuencias irreversibles.
No bastan los operativos policiales ni los drones: hace falta un compromiso colectivo —familias, escuelas, plataformas digitales y autoridades— para educar sobre los peligros, cambiar mentalidades y evitar que la próxima estadística tenga otro nombre.
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