Por qué las personas no salen de las estafas piramidales aunque sepan que pueden perderlo todo: la psicología detrás del engaño

Por Redaccion · · 7 min de lectura

Estafas piramidales en Colombia: cuando la lógica no alcanza para salir

Desde afuera parece sencillo. ¿Por qué alguien se queda en un esquema que claramente no funciona? ¿Por qué sigue invirtiendo cuando las promesas nunca se cumplen? ¿Por qué defiende con convicción un negocio que expertos, familiares y periodistas señalan como una estafa? La respuesta no está en la ingenuidad ni en la ambición desmedida. Está en la psicología humana, y es mucho más compleja y poderosa de lo que parece desde afuera.

Colombia tiene memoria dolorosa en este tema. La crisis de las pirámides de 2008, con casos como DMG Grupo Holding y Proyecciones DRFE, obligó al gobierno a declarar un estado de emergencia social. El entusiasmo por las pirámides penetró gran parte de los distintos niveles socioeconómicos colombianos, afectando departamentos enteros como Nariño y Putumayo, donde más del 90% de los habitantes de algunos municipios habían invertido su dinero. Wikipedia Más de quince años después, el esquema sigue reproduciéndose con nuevos nombres, nuevas figuras y las mismas promesas.

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La trampa del dinero ya invertido: la falacia del costo hundido

El primer cerrojo psicológico es también el más difícil de romper. Se llama falacia del costo hundido, y funciona así: cuando una persona ya entregó dinero, tiempo y credibilidad a un esquema, su cerebro convierte esa inversión pasada en una razón para no salir. “Ya llevo tanto tiempo aquí, no me puedo ir ahora porque perdería todo” es una frase que repiten millones de víctimas de esquemas piramidales en todo el mundo, sin saber que están atrapadas en un sesgo cognitivo estudiado por la psicología durante décadas.

El problema es matemáticamente perverso: mientras más tiempo pasa, más difícil se vuelve salir, y la persona sigue invirtiendo más dinero intentando recuperar lo que ya perdió. Al haber sido necesaria su cooperación para que se produzca la pérdida económica, muchas víctimas se sienten avergonzadas y humilladas, y prefieren esconderse o negar que han sido víctimas de un fraude. Esto provoca que muchos de estos casos queden sin denunciar. Crimyjust

La recompensa intermitente: el mismo truco que usan los casinos

Las estafas piramidales no funcionan prometiendo y no cumpliendo de forma simple. Funcionan prometiendo, cumpliendo a medias, prometiendo de nuevo y retrasando. Siempre hay una excusa: falta una firma, el banco tiene retenido el dinero, la transferencia internacional está en proceso, el pago llega este mes. Este mecanismo tiene nombre técnico: recompensa intermitente. Es exactamente el mismo principio psicológico que usan los casinos y las máquinas tragamonedas para mantener al jugador pegado a la pantalla.

Las víctimas suelen ser personas que, motivadas por mejorar rápidamente su situación económica, se dejan llevar por testimonios aparentes de éxito o por la presión social de familiares y amigos que ya invirtieron. Este componente emocional y de cercanía personal hace que, incluso frente a señales evidentes de riesgo, muchos opten por seguir participando hasta que el esquema colapsa. GRUPO PALADIN

El liderazgo dentro del grupo: cuando la identidad está en juego

Uno de los fenómenos más documentados en los esquemas piramidales es el ascenso de participantes a roles de liderazgo. Lo que empieza como una víctima se convierte en reclutador, luego en coordinador, luego en líder motivacional con un grupo a su cargo. En ese punto, la persona ya no está defendiendo solo el dinero invertido. Está defendiendo su identidad, su posición social y el reconocimiento que construyó dentro de la comunidad.

Salirse significaría aceptar públicamente que se equivocó, que convenció a otros de equivocarse también, y perder el único espacio donde siente que tiene autoridad y propósito. Para muchas personas vulnerables económica y emocionalmente, ese reconocimiento vale más que cualquier advertencia externa.

Estafas piramidales en Colombia: la disonancia cognitiva que paraliza

Los investigadores Jacobs y Shain señalan la disonancia cognitiva como una de las principales explicaciones a la persistencia de estos esquemas. Muchas de las personas que participan en ellos se convencen de que en el fondo son buenas y que el negocio terminará funcionando, de tal suerte que no se ven en la necesidad de modificar su conducta. Nexos

En términos prácticos funciona así: una persona ya convenció a su hermana, a su mejor amigo y a sus compañeros de trabajo de entrar al negocio. Si acepta que es una estafa, acepta también que los perjudicó. Ese conflicto mental es tan doloroso que el cerebro prefiere otra ruta: seguir creyendo, seguir defendiendo, redoblar el compromiso. Es más fácil convencerse de que los críticos están equivocados que asumir la responsabilidad de haber arrastrado a otros.

La comunidad como jaula dorada

Las estafas piramidales modernas no venden solo una inversión. Venden pertenencia. Grupos de WhatsApp y Telegram activos las 24 horas, reuniones presenciales, eventos motivacionales, audios inspiradores, frases de superación, una narrativa de “nosotros contra el sistema”. Con el tiempo, la víctima no está solo en un negocio. Está en una comunidad con amigos, rituales, metas compartidas y un sentido de propósito.

Estos esquemas se conocen con nombres comerciales que evocan abundancia y prosperidad: Círculos de Plata, Células de la Abundancia, Flor de la Abundancia, Telares del Sueño. El lenguaje no es casual: está diseñado para crear identidad colectiva y pertenencia emocional. Tusdatos Salirse no es solo perder el dinero. Es perder el grupo, los amigos, el propósito y la comunidad que reemplazó, en muchos casos, vínculos familiares que se fracturaron cuando la familia intentó advertir sobre el peligro.

Lo que dice la ley en Colombia: el riesgo que muchos no ven

Lo que muchos participantes no saben es que en Colombia la ley no distingue entre víctima y cómplice cuando alguien capta dinero de terceros. El Código Penal colombiano tipifica el delito de captación masiva y habitual de dinero desde 1982, sancionando a toda persona o institución que preste servicios financieros sin autorización de la Superintendencia Financiera. Wikipedia Quien recibe dinero de otros, aunque lo haga con la convicción de que está ayudando, puede estar incurso en captación ilegal de dinero y, dependiendo de su rol, en concierto para delinquir.

Un caso reciente ilustra la gravedad: un colombiano se declaró culpable en Estados Unidos de haber recibido más de 60 millones de dólares a través de un esquema Ponzi bajo el nombre Sky Group USA, usando parte del dinero para pagar a inversionistas anteriores y el resto en gastos personales de lujo, incluyendo una boda en un castillo en Francia. Infobae Las consecuencias penales son reales, independientemente de si la persona se consideraba víctima o promotora del negocio.

Cómo ayudar a alguien atrapado en una estafa piramidal

La evidencia y los gritos rara vez funcionan. Expertos en psicología señalan que las personas que han sido víctimas de una estafa piramidal necesitan algún tipo de acompañamiento terapéutico, sobre todo para recuperar la capacidad de confiar y de procesar el error sin destruirse emocionalmente. Diario Libre

Algunas claves que los especialistas recomiendan para acercarse a alguien dentro de estos esquemas son hacer preguntas en lugar de afirmaciones, evitar el ataque directo al negocio o al líder de la comunidad, mantener el vínculo afectivo abierto sin condicionarlo a que salga, y estar presente cuando el esquema colapse, porque ese momento siempre llega y la persona necesitará apoyo, no recriminaciones.

Las estafas piramidales no colapsan por falta de información. Colapsan cuando el dinero nuevo deja de entrar. Para entonces, muchas familias colombianas habrán pagado un precio que va mucho más allá de lo económico.

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